Skip to content
token fungible

Token fungible y no fungible, ¿En qué se parecen y diferencian?

Probablemente si te menciono la palabra NFT te sonará de algo, o la habrás visto en algún sitio. Este concepto ha transformado por completo industrias como el arte, los videojuegos o incluso la música.

NFT viene a ser lo mismo que un token no fungible, pero en inglés. Hoy nos vamos a centrar en explicar qué significa este concepto y su contrario, token fungible, desglosando sus similitudes y sus diferencias.

Quédate con nosotros y descubre las maravillas que han surgido del mundo cripto.

¿Qué es un token fungible?

Como puedes ver, este concepto se divide en dos términos: token y fungible. Para entender a fondo qué significa este concepto, vamos a desglosar cuál es la definición de cada uno de estos dos términos.

  • Token: es un activo digital que representa un valor determinado y puede utilizarse de diversas maneras. Por ejemplo, un token puede utilizarse como moneda, depósito de valor o unidad de cuenta. Un token también puede utilizarse para representar otros activos, como un activo físico o un activo digital.
  • Fungible: es un término utilizado en economía, derecho y finanzas, y se refiere a un bien o activo (por ejemplo, dinero, títulos de deuda, acciones, etc.) que puede ser intercambiado por otro bien, activo o instrumento financiero similar. Un ejemplo de este tipo de activos es el dinero. Una moneda de 1€ puede intercambiarse por otra moneda de 1€. Es un bien que se puede intercambiar por otro del mismo tipo y cuyo valor depende de su número.

Atendiendo a estos dos conceptos, se puede entender que un token fungible es un activo digital o físico que puede ser intercambiado por otro bien o instrumento financiero similar. Y así es, si sacamos las principales características clave de estos dos términos el resultado es la definición del concepto de token fungible.

Entonces definimos un token fungible como un activo digital que puede intercambiarse por otros activos digitales del mismo tipo. Los tokens fungibles son divisibles e intercambiables, y usualmente están basados en el estándar de ERC20 o QRC20 de Ethereum.

Ahora bien, ¿qué significa entonces un token no fungible?

¿Qué es un NFT o token no fungible?

NFT, por sus siglas en inglés Non Fungible Token, es lo que se traduce en un token no fungible. Si la característica principal de un bien fungible es que puede ser intercambiado por otro bien que tenga el mismo valor, ¿se puede entender entonces que un bien no fungible no puede ser intercambiado por otro del mismo valor?

Exacto.

Los bienes no fungibles son únicos y no se pueden intercambiar porque cada uno tiene un valor determinado y una propiedad exclusiva. Un ejemplo de ello es una obra de arte. Cada cuadro o escultura tiene su propio valor y singularidad, y no se pueden intercambiar por otros que tengan el mismo valor porque no son iguales.

Un NFT es un bien no fungible que se recoge en forma de token, y se encuentra respaldado dentro del modelo de negocio de la tecnología blockchain. Es un activo que no puede ni dividirse ni intercambiarse. 

De esta manera, podemos definir un NFT como un activo único que no puede dividirse ni intercambiarse por otro activo que tenga el mismo valor, porque no existen dos NFT que sean iguales, al igual que no existen dos obras de arte que tengan el mismo valor.

No te vas a encontrar dos cuadros que tengan el mismo valor. La Gioconda de Da Vinci no tiene el mismo valor que La noche estrellada de Van Gogh, pues cada cuadro es único y tiene una titularidad diferente.

Ahora, ¿cuál es la galería de arte donde se mantienen estos activos?

La tecnología blockchain o de cadena de bloques funcionaría en este caso como la galería de arte donde se recogen todas estas obras. Concretamente los Marketplace de NFT, donde se encuentran diferentes artistas o dueños de NFT que ponen a la venta sus activos.

Cada NFT tiene una especie de certificado digital de autenticidad, que funciona como una serie de metadatos que no se pueden modificar. En estos datos se recoge quién es el autor de esa obra, el total de transacciones o adquisiciones que se han hecho, su autenticidad y su valor de partida.

Esto se traduce en que, si adquieres o compras un NFT, vas a saber desde el primer momento cuál fue su valor inicial, y cuál es el que has pagado tú por comprarlo en ese momento. La mayoría de estos tokens no fungibles se desarrollan dentro de la red Ethereum y de su blockchain. Esta tecnología hace mucho más sencillas las operaciones de compraventa y todas las transacciones de este tipo de activos, puesto que funciona a través de monederos digitales.

Estos tokens se basan en el estándar ERC-721 de la red Ethereum, que permite crear tokens únicos. El más actual es el estándar ERC-1155 también de Ethereum, que ya permite trabajar con varios tokens a través de un solo smart contract o contrato inteligente.

Tokens fungibles y no fungibles

Después de haber desarrollado a fondo qué significa cada uno de estos conceptos, podemos encontrar varias similitudes y diferencias entre ambos.

Sin embargo, prestando atención a sus similitudes, vemos que la principal es que los tokens fungibles y NFT trabajan sobre la tecnología blockchain y están basados sobre estándares de la red Ethereum.

Ambos toman forma de un activo digital que está almacenado en una cadena de bloques y tienen un valor asociado.

Pero si miramos más a fondo, descubrimos que las diferencias entre estos conceptos superan con creces a las similitudes.

  • Intercambio. Tanto los tokens fungibles como los NFT tienen un valor asociado, pero en el caso de los fungibles pueden ser intercambiados por otros que tengan el mismo valor. En el mundo del NFT no existe tal cosa, pues cada token tiene un valor único y no puede ser intercambiado por otro que tenga su mismo valor.
  • División. A diferencia de los tokens fungibles, los NFT no pueden fraccionarse. Una de las características principales de los activos tokenizados en el mundo cripto es su carácter divisible. En este caso, un token no fungible no puede dividirse porque su valor radica en que es único. Una obra de arte no puede dividirse y repartirse entre diferentes propietarios, porque entonces pierde todo su valor.
  • Propiedad. La autoridad de los NFT es exclusiva y única del propietario. Es decir, cada NFT tiene su propietario único y su autoridad no se puede distribuir entre diferentes partes, a diferencia de los tokens fungibles, cuya propiedad puede pertenecer a diferentes personas.

Conclusiones

Ambos conceptos están teniendo una popularidad irreversible, y se están convirtiendo en la puerta de entrada de muchas personas al mundo cripto. La facilidad con la que los NFT pueden representar cualquier cosa del mundo real y pasarla al mundo digital, está haciendo que muchas figuras millonarias inviertan en este mercado. El ejemplo más claro lo vemos en el sector inmobiliario, donde los tokens no fungibles están ganando cada vez más terreno.

A medida que el mercado de los NFT continúa creciendo, se espera que se utilicen para una variedad cada vez mayor de aplicaciones y que se conviertan en una parte integral de la economía digital.

¿Quieres disfrutar de NFT en mundo real a través de los activos inmobiliarios? Descubre nuestra plataforma Xperiend y todas las posibilidades que ofrecemos.

Contacta con nosotros